10 cosas por las que pasamos todas las crespas

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Somos la envidia de las lisas y los rulos son nuestra marca registrada, pero no es fácil tener este tipo de cabello, aún cuando al final de todos modos amamos nuestros crespos. Acá van una decena de situaciones cotidianas por la que todas pasamos.

La que escribe nació y de seguro morirá crespa. A lo largo de mis 30 y tantas primaveras me hice un par de veces brushing (con tan sólo una gota de agua todo se iba a las pailas) y también incursioné en el famoso alisado de keratina, una experiencia entretenida, que me hizo ver bien distinta. A algunos les encantó mi versión lisa, y otros decían preferirme crespa.

Pero pase lo que pase siempre seré crespa y siempre estaré orgullosa de mis rulos. Ahora, tener el cabello ondulado es sólo para valientes, ya que este tipo de pelo tiende a dañarse y resecarse con más facilidad que el liso.

Así que cortamos por lo sano y conversamos con algunas miembros de la comunidad de Facebook Rulos Lover quienes nos aportaron en varias ideas para ser unas dignas representantes de los pelos crespos. Acá van algunas ideas

*Aprender a aceptar y amar los rulos

Es un clásico femenino: las lisas quieren tener ondas y las crespas quieren ser lisas. Pero la única forma de ser verdaderamente feliz no es alterándose, sino que amándose tal cual una es y con el pelo no cambia la cosa.

“Aceptar ser crespa es aceptarme a mí misma con todo lo que ello implica; a aceptar los cambios del pelo que se tienen de un momento a otro, entenderlo y cuidarlo. Aprender que algunos amarán tu pelo y que otros se burlarán”, opina Johana Cáceres de Rulos Lover.

“Mi mamá me enseñó a aceptar mi pelo crespo y mucha gente admira mi pelo”, comenta Cami Máximo.

*Entender que es tu pelo es tu marca registrada

“Mi pelo es mi marca registrada. Mi pelo soy yo, me define y me destaca. Siempre me recuerdan por mis rulos. Son mi orgullo y felicidad”, comenta  Paula Ovale de Rulos Lover. Mejor dicho, imposible.

*Descubrir que el peinado se arma solo

Las crespas no necesitamos perder mucho tiempo en peinados extravagantes. En realidad “sales de la ducha y el peinado viene en camino”, dice Marisol Salgado.

*Aprender a cuidarlo

Un pelo crespo no se cuida por sí sólo, menos aún si nos teñimos. Nuestras ondas requieren de buenos productos (shampoos, cremas para peinar, máscaras de tratamiento, bálsamos, aceites, etc). Pero hay un dato que no es menor y que lo aporta Nina Gutiérrez: “Hay que dejar de pensar que un solo producto hará la gran maravilla, se requiere de cuidados completos”.

Por otro lado, Daniela Gutiérrez dice que “Quizás muchas desean tener unos rulos de revista, pero con los cuidados correspondientes ¡sí se puede”.

“Amo mi pelo y lo cuido con dedicación y  buenos productos que lo hagan verse sano”, asegura Marcela Osorio.

*Darte cuenta que eres la envidia de las lisas

Así no más. Tu pelo crespo siempre será motivo de admiración, elogios y comentarios. “Todas las que tienen el pelo liso  me dicen ‘me encanta tu pelo’”, dice Carolina Vogel.

*Aprender a pedir respeto por tus rulos

No es fácil encontrar peluquerías o estilistas que sepan  lidiar con el pelo crespo. Por lo mismo, debes tener cuidado en especial cuando lo que quieres es que te recorten las puntas. Esto es algo fatal cuando estás con alguien que no sabe porque de seguro te cortará más de la cuenta y cuando te laves el pelo se te enrollará como acordeón.

“Cuidar y mantener el pelo crespo implica nadar contra la corriente toda la vida. Desde la época del colegio donde esperan que andes con el pelo amarrado, bien ordenadito y planchado. Ni en las peluquerías respetan como es tu pelo, porque lo primero que hacen después de cortarlo es alisarlo o usar onduladores para hacer tus ondas”, confiesa Patty Contreras.

*Aprender  a tener buen humor

Un clásico en mis tiempos del colegio es que me preguntaran ¿qué te pasó, te peleaste con la peineta? Muy gracioso. Pero después con el tiempo, te vas  acostumbrando y riendo.  “Hay que tomar como elogio cuando te preguntan ¿y no te peinaste?”, acota Daniela Gutiérrez.

*Entender que hay días en que tu pelo simplemente estará de mal humor

De seguro que a las lisas también les pasa, pero nos tinca que a nosotras las crespas se nos nota más. Es como si hubiesen días en que el pelo amanece rebelde, incontrolable o simplemente deprimido. Hay algunas medidas S.O.S que se pueden tomar para salir del paso, pero a veces no hay caso. En estos momentos todo lo que es moños, cintillos y hasta gorros son muy bienvenidos.

*Aprender a predecir el tiempo

Las crespas tenemos este súperpoder de saber cuándo va a llover. Es cosa de vernos y tocarnos el pelo y listo. Porque claro cuando está cerca la lluvia, la humedad en el ambiente hace que nuestro pelo se suba o se vuelva incontrolable.

*Invertir en tu pelo

Así. Difícilmente las crespas podemos darnos el lujo de usar productos baratitos o de mala calidad. Porque no sólo no nos ayudan sino que es muy posible que haga que nuestro pelo se vea horrendo, lleno de frizz, opaco y enfermo. Así que no queda otra que invertir algunas luquitas en productos para el pelo.

Hay muchos en el mercado específicos para el pelo crespo, pero la cosa no es tan simple porque todos los pelos ondulados son distintos, unos son más grasos, otros más secos, más o menos porosos, por lo que lo que le sirve a una, quizás no le sirve a la otra.

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Lo que sí como dato les anunciamos que L’Oreal prontamente sacará al mercado  un pack de productos ELVIVE para crespas y que incluye: Shampoo, acondicionador, crema de tratamiento y una crema de peinar. Cada uno tiene la gracia de contener aceite de Amla, que es bien poderoso  a la hora de nutrir el cabello. Además controla el frizz (que tanto odiamos las crespas) y controla el volumen.

 

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