5 ideas de amor Walt Disney que nos cagaron la cabeza

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De seguro que más de alguna dirá ¡No a mí eso no me pasó! ¿Segura? Mejor confírmalo en esta nota.

Walt Disney. Ese caballero flaco que murió hace años de un cáncer al pulmón, pero del que siempre se ha dicho que está congelado por ahí, ya que supuestamente esto lo había pedido porque pensaba que cuando avanzarla la ciencia, podrían resucitarlo y sanarlo del mal que lo llevó a la muerte.

Sin duda el hombre fue un visionario, un pionero, un crack, tanto así que aún existe su imperio y no hay generación que no haya visto al menos una película de Walt Disney. El problema es que con él también nacieron una serie de ideas rosas en nuestras cabezas, ideas que convertimos en realidad o más bien, que intentamos llevar a la realidad. Y no pasa nada! Acá algunas de ellas.

1-Existe el príncipe azul

Por suerte las animaciones de hoy en día se han ido modernizando un poco y han aparecido heroínas que no quieren casarse o que no tienen a un hombre al lado para alcanzar sus sueños, pero los clásicos, esos que nosotras las de 30 vimos, todas cuentan la historia de una bella doncella que sólo respira por encontrar  ese hombre bello, con armadura, que monta un hermoso caballo y que debemos esperar (sentadas porque la espera es larga) para que nos venga a rescatar de nuestra horrible y fome existencia.

2-Y vivieron felices por siempre

Todos los finales de las películas de Disney son un poco así: ella encontró a su príncipe azul, se enamoraron, se casaron y fueron felices para siempre. THE END. Cuando la verdad es que cuando una se casa o convive con una pareja, el asunto recién comienza y no siempre todo es muy feliz, menos el final.

3-Las princesas son todas flacas

Hasta hoy (hasta donde yo sé) no hay princesa ni heroína Disney que no sea 90-60-90. Bueno, si una la piensa, quizás están así de flacas por toda la ansiedad que deben padecer estas pobres mujeres poniendo toda su esperanza de vida y calidad de vida en un solo sujeto ¡y hombre más encima! Bueno, ni yo comería si así fueran las cosas. No las culpo.

4-El amor todo lo puede

Sí señoritas. Ariel, la sirenita, tuvo que convertirse en humana, dejar a toda su familia subacuática, dejar su casta de princesa y hasta debió volverse muda y enfrentarse a una señora guatona con forma de pulpo. Todo por Eric. Para qué decir Cenicienta,  que tuvo que esperar que el otro diera con su pie para que le calzara el zapatito de Cristal  para poder salir del círculo de la pobreza y la violencia intrafamiliar o la Bella Durmiente que se la pasó durmiendo de tedio de seguro más que nada, esperando a que el otro por fin matara al dragón alojado afuera de su castillo. La lección que nos deja esto es que al final, sólo el hombre puede venir a salvarnos, sólo el amor hacia ese machote puede hacer que rompamos con todo. Otras cosas no, porque somos demasiado fomes.

5-Las más decididas siempre son Brujas

Hay que decir que en Disney las mujeres que aparecen y que tienen opinión y son ambiciosas son todas BRUJAS, mujeres malvadas de corazón negro. Ahí tenemos a la madrastra de Blanca Nieves, una mujer preocupada por su belleza, inteligente, con poder pero que claro sucumbe el día en que su espejito le cuenta que tiene competencia. Si se fijan ninguna tampoco tiene pareja, porque claro, están demasiado enfocadas en sí mismas. No como las princesitas, calladitas, señoritas, buenitas, ellas sí que son material para el amor de un príncipe valiente, ya que no dan mucho qué hacer y lo mejor, ¡no se quejan!

Y CON USTEDES LA REALIDAD!

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