5 razones poderosas para soltar aquello que ya cumplió un ciclo

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No es fácil decirle adiós a algo o alguien que algún día nos hizo muy feliz. No es fácil no aferrarse a un recuerdo. Pero se puede, y acá te damos muy buenos argumentos para hacerlo lo antes posible.

Sin duda éste debe ser uno de los ítems más complicados de lo que implica vivir. Qué más quisiéramos que todo aquello que nos hizo feliz un día, nos hiciera feliz para siempre, hasta el último día de nuestras vidas, qué más quisiéramos que aquello que algún día amamos con todo nuestro corazón, nos provocara lo mismo para siempre, qué más quisiéramos que esa persona que fue tan importante en un momento, sea igual de importante durante todos los días de nuestra vida.

A todas nos gustan los finales felices. Nos convencieron de que eso era felicidad, encontrarse con algo, que ese algo te haga feliz y Corín tellado, este cuento se ha acabado. Pero, lamentamos romper sus burbujas, la vida no funciona así. En la vida real, hay palabras que son complicadas de cumplir: SIEMPRE Y NUNCA. Y no se trata que no ande por la vida siendo irresponsable o volátil, cambiando de pensar y accionar cada 5 segundos, pero la verdad es que la única certeza que podemos tener en esta vida son los cambios.

Cuesta adaptarnos a ellos, más aún cuando son totalmente en contra de nuestra voluntad o nos toman por sorpresa. Pero aquellos que toman su tiempo, que son lento y forman parte de un largo proceso, no dejan de ser dolorosos. Cuesta aceptar que nuestra vida está siempre transformándose y que es posible que algunas personas o algunas cosas o algunas relaciones o algunas situaciones que en un momento fueron vitales en nuestra existencia, de pronto, casi de la noche a la mañana, dejen de serlo.

Y nos aferramos con dientes y uñas al recuerdo, al ayer, a lo que fue, a lo que sentimos con la inocente esperanza que casi por arte de magia, todo volverá á ser como antes. Pero una vez que llega el cambio, no hay caso, no tenemos otra opción que fluir. Así que acá te damos 5 razones para aprender a soltar lo antes posible. Aplicable a todo tipo de situación.

1-Mientras más te aferras, más duele

Cuando algo o alguien ha cumplido un ciclo en tu vida, una siempre lo sabe, en secreto, en silencio, o deseando que estemos equivocadas, pero siempre lo sabemos. Y a veces, como no queremos que nadie cambie- aún cuando puede que lo estemos pasando muy mal- nos aferramos con todo, nos negamos a cualquier otra posibilidad, cerramos los ojos, le damos la espalda a la vida con tal de seguir ahí, ahí donde fuimos tan felices, ahí donde hace un tiempo sentíamos que éramos nuestro hogar. Y te preguntamos ¿aún te sientes así o es sólo un recuerdo? El tema es que mientras más nos negamos a cambiar algo en nuestra vida, más nos duele, más sufrimos, más nos demoramos en seguir por el camino correcto.

2-Todo cambio es para mejor

No es un cliché, es una realidad. Incluso lo es cuando pensamos que se trata de un cambio negativo, por ejemplo, si nos despiden de un trabajo. Claro, esto es algo contra nuestra voluntad, esto es algo que no decidimos, da miedo, te pone en una situación difícil, sin trabajo, sin dinero… ¿quién podría pensar que algo así es positivo? Bueno, lo es. Esta es una forma que tiene la vida para darte ese empujón, para ayudarte a llegar al camino en el que debieses estar. Nunca hay que olvidar que toda crisis, todo problema, debe ser visto siempre como una oportunidad para surgir, para mejorar. Y te aseguramos que si lo entiendes así, y lo enfrentas de esta forma y no a modo de víctima, te va a ir no sólo bien, sino que mucho mejor que antes.

3-Conocerás a muchas personas en tu vida

A veces nos tendemos a aferrar a las personas y a las relaciones que construimos con ellas, puede ser una pareja, una amiga, un compañero, puede ser quien sea. Un día esa persona quizás te tendió la mano y cambió tu vida o viceversa, y todo pareciera indicar que esa persona y esa relación estará para siempre en tu vida. Pero…. No siempre es así, o sea, efectivamente pueden que hayan personas que te acompañen hasta tus últimos días, pero es la minoría. La mayoría, formará parte de tu historia personal, algunos estarán en los capítulos más importantes, otros en los menos importantes, y muchos pasarán por tu vida, te enseñarán algo y una vez que aprendas lo que vinieron a enseñarte, se irán, porque su ciclo en tu existencia, se terminó. Retener a estas personas es lejos lo más doloroso que se puede hacer. Hay que dejarlas ir, sin rencor, sin resentimiento. Y de seguro si revisas tu vida, te encontrarás con momentos en que tú debiste partir de la vida de otra persona. Lo importante es que no se trate que uno tenga que andar renovando el “stock” de gente en tu vida, sino que durante lo largo de tu existencia, conocerás a muchas personas y lo importante es que mientras estén, des lo mejor de ti, abras bien los ojos y escuches con tu corazón.

4-Soltar no es sinónimo de olvidar

No porque soltemos algo o a alguien significa que no reconocemos nada de lo que pasó, ni lo que sentimos ni lo feliz que nos hizo alguien o una determinada situación. Soltar significa, agradecer todo lo bueno, todo lo aprendido, todo lo vivido, y luego seguir tu camino.

5-Soltar es crecer

Es madurar. Quien es capaz de estar en su camino sin mirar hacia atrás es quien ha superado el pasado, es quien ha crecido es quien ha madurado. Ser capaz de decirle adiós a alguien o a algo que ya cumplió un ciclo en nuestra vida o que nos hacía daño, es símbolo de fortaleza y valentía, ambas virtudes que te ayudarán a seguir.

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