7 pasos parar mejorar tu vida tan sólo ordenando tu casa

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Nuestra casa es nuestro espacio más íntimo y puede influir en nuestros estados anímicos y vibras energéticas. Acá te enseñamos a cómo hacer que ella nos haga sentir mucho más felices.

¿Qué tiene que ver el orden de nuestra casa con nuestra felicidad? Pues, mucho. De hecho ya Feng Shui nos inculca algunas recomendaciones de orden de muebles y colores para dejar fluir las buenas energías en el espacio más importante de nuestra vida: nuestro hogar.

Porque como venimos diciendo hace rato, todo es energía, incluso nuestra casa. De hecho, ella puede decir muchas cosas sobre nosotros, nuestros estados anímicos y hasta nuestra personalidad. Pero a la vez, nosotras podemos hacer que nuestra casa influya positivamente sobre nuestra vida. ¿Cómo? Acá te lo contamos.

Paso 1

Lo primero que tienes que hacer es darte el tiempo de entrar a cada una de las habitaciones de tu casa (incluido baño y cocina), pararte y mirar todo. Debes preguntarte cosas como ¿qué sentimientos te evoca la decoración, el orden, aquello que está puesto en la pared, los colores etc), Si sientes que todo está muy desgastado o si no te representa o si está todo muy desordenado, etc. Para ayudarte puedes ir anotando en un papel cada sensación y observación.

Paso 2

Observa los objetos que hay en la casa. ¿Son funcionales? ¿Sirven para algo? Bueno, la clave está en tener sólo cosas que funcionan (nada de cosas averiadas o rotas, por mucho que nos lo haya regalado la abuelita). Este tipo de cosas absorben energías negativas, hay que aprender a desechar aquello que ya no nos sirve, aún cuando en algún momento nos encantó o nos hizo felices. Al igual que pasa en la vida, hay cosas que cumplen un ciclo y en vez de seguir aferrándose a ellas, hay que agradecerles, despedirse y desecharlas.

Paso 3

Mira nuevamente y pregúntate si lo objetos que hay en la casa (cuadros, adornos, muebles, cucharas etc) te traen buenos recuerdos o te hacen sentir realmente feliz. Muchas veces tenemos cosas del pasado, de algún ex, por ejemplo, que en verdad nos trae más nostalgia o pena, más que alegría. También podemos tener cosas decorativas regaladas que en verdad encontramos horribles, pero que dejamos para no hacer sentir mal a la otra persona. Hay que deshacerse de todo aquello que no nos inspire un sentimiento de felicidad, ahí hay otra clave fundamental.

Paso 4

Tómate tu tiempo. Nadie dice que vayas y ordenes toda tu casa en un día. Puedes hacer pequeños arreglos todos los días o ir pieza por pieza, no hay necesidad de estresarse. Es increíble, pero comenzar a amar nuestra casa, hacer el esfuerzo por embellecerla, por hacerla más linda o cómoda, algo más parecida a nosotras, es un proceso totalmente terapéutico.

Paso 5

A la medida que vayas haciendo progresos, como por ejemplo, ordenando un clóset, la cocina, un estante o incluso detalles como comprando sábanas nuevas, vive al máximo esos momentos, contémplalos, siente esa motivación que llega cuando las cosas van viéndose mejores, cuando nuestro esfuerzo rinde sus frutos.

Paso 6

Imprégnala de aromas ricos. Ya hemos dicho que la aromaterapia es sanadora, ayuda a dejar fluir las energías. Puedes adquirir aromatizantes de tu gusto, velas aromáticas, incienso, difusores, ¡lo que quieras! Haz que tu casa siempre tenga un olor rico, fresco, limpio, agradable. Esto te hará sentir bien cada vez que llegues o sorprenderá a todos los que te visiten.

Paso 7

Ama y cuida tu casa. Disfruta de ella, cocina, lee, comparte con gente que amas en ella. Respétala, hónrala, mantenla limpia, ordenada. Todo esto hará que cada día te sientas más en calma, más feliz, más tranquila y se reflejará en tu vida.

 

 

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