Cuckolding: el fetiche masculino que nos da chipe libre en la cama

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Se ha visto que está en alza la tendencia de hombres heterosexuales que le piden a su pareja tener sexo con otro. Es algo así como infidelidad con permiso. ¿Una locura? Bueno, acá les contamos sobre esta práctica.

Hay una línea muy delgada cuando tratamos de hablar de sexo “normal” y “anormal”. Porque lo que para mí puede ser parte del menú erótico habitual, para ti, que lee esta nota, puede ser algo aberrante o totalmente fuera de los límites. Por lo que se trata de un tema delicado en que creo que cada uno tomará la decisión de hacer o de no hacer según su comodidad, gusto y placer. Nunca es bueno juzgar, ahora claramente siempre y cuando no hayan delitos envueltos ni cosas obligadas. Es lógico.

Pero lo que cada una haga o no haga en su cama es asunto de cada una, siempre y cuando sea bajo libre elección y no bajo presión.

Hace unos días encontré esta tendencia sexual que si bien existe desde que el mundo es mundo, ha ido en aumento entre las parejas heterosexuales. De hecho, de acuerdo a una nota publicada por The Independent, se ha doblado las búsquedas en google.

Se trata de Cuckholding, que viene de la palabra gringa Cuck que es cornudo (gorreado). Es un fetiche sexual que se puede ver en varios filmes pornográficos en que el hombre le pide a su pareja (mujer) que tenga sexo con otro hombre. Algunos prefieren ser testigos de esto (voyeur), pero otros prefieren no estar y que después la mujer les cuente cada uno de los detalles escabrosos de su encuentro sexual con otro.

Ante esto que puede parecer una locura, hay muchos especialistas que han salido hablando acerca de los motivos que podría tener un hombre para pedirle a su mujer que le sea infiel. Acá van algunas.

*Es parte de una relación sadomasoquista

Donde la humillación genera excitación. En este caso, el hombre al sentirse menoscabado en su hombría por ser víctima (voluntaria) de la infidelidad de su mujer, se sentiría excitado.  Acá, el hombre es el sumido y la mujer, la dominante.

*El hombre se siente poderoso

En algunos casos, es el hombre el que elige al personaje con el cual la mujer debe tener sexo. Incluso a veces opta por hombres con penes más grandes o con ciertas características físicas. Esto haría que él se sintiera poderoso y con mucha autoridad. Acá el tema va por la dominancia del hombre, lo que le genera excitación, ya que siente que puede hacer con su pareja lo que le plazca.

*El hombre es un bisexual encubierto

También se piensa que lo que le genera excitación sexual es más bien ver otro hombre teniendo sexo, por lo que hablaría de un bisexualismo camuflado.

*La pareja se excita con lo prohibido

Todo lo prohibido tiende a ser un ingrediente potente en el erotismo. Por ende, la mujer sentiría que está transgrediendo su voto de fidelidad, a la vez que el hombre siente que está transgrediendo los límites de la moral y las buenas costumbres al pedirle a su pareja que tenga sexo con otro. Es como reza el dicho “está mal, pero se siente tan bien”.

De seguro que hay muchas explicaciones más pero estas son las más básicas. Ahora, si eres de las que ha incursionado en esto, está incursionando o quiere hacerlo, la verdad es que esto no tiene nada de juzgable siempre y cuando sea algo que quieras hacer y que hayas conversado previamente con tu pareja.

Pero también es importante dejar en claro que se corre el riesgo de que algo salga mal y la relación se  quiebre o que alguien salga dañado. Además, es importante también tomar precauciones que son obvias pero que nunca están demás recalcar: uso de un buen método anticonceptivo y por cierto, de un buen condón

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