La gracias (y desgracias) de tener un Toy Boy a los 30

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¿Se te ha pasado por la mente comenzar una relación o un affaire con un hombre mucho más joven que tú? ¿te ha pasado o estás justo en ese momento? Bueno, acá te damos a conocer algunas experiencias que podrías tener en caso de decidirte. Lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo ¡acá!

Por lo general asociamos la idea de un Toy Boy para una mujer sobre los 50 años, muy estilo Madonna. Toy Boy, ustedes saben, un hombre joven, vigoroso que mantiene relaciones amorosas y sexuales con mujeres con varios años más que él.

La verdad es que son varias famosas que se fueron  sumando a la moda del Toy Boy, Demi Moore, J.Lo, entre otras que fueron catalogadas como “cougars”, es decir mujeres de edades avanzadas que buscan romances o encuentros con hombres más jóvenes y ojo, con toda prosapia, porque ellas son de esa generación de mujeres que se mantienen estupendas, mucho gym, mucha cirugía, mucho Spa. En fin.

El tema es que el otro día en medio de una conversación de amigas, me enteré que esta tendencia del toy boy también ha llegado a la de los 30 años. Vale decir, mujeres en sus treinta y siempre que buscan y disfrutan de la compañía de un hombre varios años más joven, digamos que uno en sus 20 y tantos.

Así que conversando por aquí y por allá, estas fueron las gracias y desgracias que podría traer un jovencito a tu vida, por si andas buscando algo así o por si la vida te está enfrentando a una situación así.

GRACIAS

1-El vigor propio de la juventud

Para qué vamos a andar con rodeos. De seguro que una de las razones más tentadoras para “probar un pasto más tierno” es experimentar nuevos placeres en la cama. Resulta que a medida que pasan los años, las mujeres tendemos a ser mejores amantes, al contrario, los hombres, a medida que pasan los años, se van atrofiando, poniéndose gordos y FOMES. Más aún cuando se trata de hombres que están hace varios años en una relación de pareja. De este modo, nosotras, las mujeres vamos quedando en desventaja, salvo…. Salvo… que se trate de tener una relación con un hombre más joven, más energético, con hambre por …. Por todo. Ustedes me entienden.

2-La ilusión de la juventud

El estar con un hombre más joven también puede hacer que te empapes de esa energía juvenil, de esa despreocupación tan propia de los 20 años, de esa sensación que no importa si uno se equivoca, si uno se demora en algo, si uno no lo tiene todo claro, no importa, porque hay un mundo allá afuera listo para ser descubierto. El recargarte con esa energía, sin duda, es bastante tentador.

3-Una inyección al ego

El ser el objeto de deseo de un hombre más joven es sin duda una inyección de subidón de ego. Es posible que nos sintamos más guapas, más jóvenes, sensuales y atractivas.

4-Entretención garantizada

Si bien la entretención no tiene edad, es más posible encontrar a un joven de 20 años entretenido que uno de 30 o más. Los hombres tienden a ponerse lateros y menos creativos, en especial cuando ya se sienten seguros en una relación. Cuando se está con uno de 20 y algo, puede que nos invite a hacer cosas más espontáneas como un viaje relámpago a la playa,  nadar desnudos en una piscina, tomarse alguna cosita en un día de semana… en fin, ustedes saben panoramas de gente con energía.

5-La intensidad de los 20 años

No es lo mismo amar a los 20 que amar a los 30. A los 20 uno ama de manera más apasionada, más intensa. No se piensan mucho las cosas…. Así que encontrarse con un galán mega intenso, que te saque de la rutina, que te haga recordar cómo se amaba así, sin tanto rollo, es sin duda, una experiencia agradable.

DESGRACIAS

1-Ves demasiada competencia

Si resulta que no eres una mujer muy segura, a medida que vaya pasando el tiempo, y te vayas haciendo mayor, puede que comiences a sentirte insegura, puede que comiences a ponerte paranoica por cada mujer con la que él conversa o comparte, amigas, compañeras, etc. Porque claro, ellas tienen la misma edad que él….

2-No puedes seguirle el ritmo

Puede que sea súper divertido salir de carrete un día lunes, pero resulta que al día siguiente igual hay que levantarse temprano para ir a trabajar. El, lo hará sin problemas, porque tiene 20 y tanto y su cuerpo aún se recupera rápido, pero tú… tú tienes 30 años y estarás muerta de sueño y sed durante todo el día. Será terrible, por lo que de seguro que comenzarás a evitar este tipo de invitaciones, lo que a la vez, podría generarle ruido a él, siendo que tiene tanta amiga que sí lo puede acompañar sin problemas.

3-No tienes mucho tema en común

Una cosa es que lo que pasa en la cama y otra muy distinta es lo que pasa fuera de ella. O sea, ¿de qué le vas a hablar de la última edición de Wii que salió al mercado? O quizás ¿del último bar de moda? ¿Starwars? ¿Animé? ¿Scrary Movie? Si bien puede que no sean tantos años de diferencia, la brecha generacional entre los 20 y 30 es bien extensa.

4-Te preocupa su despreocupación

Si bien al principio te pudo parecer súper relajante el tener al lado a alguien que no ande todo el día pensando en cuentas o en cosas de adultos, va a llegar algún momento en que vas a necesitar que efectivamente piense en cuentas y en cosas de adultos. Cuando veas que él simplemente no entiende qué es lo que te pasa, será bastante frustrante darte cuenta que en realidad tienes más a un hijo que a una pareja.

5-Si te deja puede que te vuelvas loca

Pasa harto. Si no, pregúntenle a Demi Moore cómo lo pasó cuando Ashton Kutchner la dejó por otra, y más joven. Se volvió loca y  se refugió en las drogas. Lo que pasa es que acá el abandono es triplicado, por un lado, te duele porque te dejaron de querer, por otro lado, sientes que te dejaron por vieja y por otro lado sientes que estuviste haciendo un poco el loco.

 

 

 

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