5 señales que indican que te enamoraste de un hombre –cafiche

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No hay nada más ¡puaj! que un hombre mantenido y no estoy hablando de esas situaciones en que parejas pactan que la mujer trabaja y el hombre es dueño de casa, No. Estamos hablando del hombre zángano, el que no hace nada y que espera que una haga todo (incluso pagar sus deudas).

Las mujeres estamos cada día más empoderadas. Ya no necesitamos que alguien nos pague nuestra cuenta, que nos mantengan, que paguen nuestros caprichos ni lujos, porque para eso trabajamos y ganamos un sueldo. Pero eso es una cosa y otra totalmente distinta es mantener a un tipo zángano, como si fuera un hijo (y de los malagradecidos).

Porque hay que decir una cosa, esto del empoderamiento femenino y de nuestra capacidad de generar nuestro propio sueldo y mantenernos solas, si bien molesta al ala más machista, es un bálsamo al ala de los zánganos cafiches. Vale decir, aquellos hombres sinvergüenzas que buscan a una mujer que sea capaz de solventar a ellos y sus lujos a cambio de un poquito de amor y compañía.

Suena a prostitución o toy boy, pero hay harto hombre así pululando por ahí. Y no falta la boba que cae, vale decir, la que le termina comprando la ropita, la que siempre lo invita a comer (porque él pobrecito nunca tiene plata), la que le paga los estudios, la que le pasa el auto para que el pobrecito no tenga que tomar la locomoción colectiva, la que le pasa una especie de mesada porque el pobrecito, nunca tiene dinero, la que le busca trabajo aún cuando él al parecer tiene interés cero en encontrarlo, la que dicho de un modo u otro, lo mantiene.

Cuando estamos de a dos, obvio que está bien apoyar a la pareja, en especial en esos momentos de vacas flacas o cuando el otro queda cesante, etc, pero se supone que son cosas temporales, fortuitas, pero no cosas que son eternas (o sea si el pobrecito pasa 2 años llorando pobreza, es mejor dudar un poco).

A mí en lo personal me cargan los cafiches (las mujeres cafiches también me caen mal) pero supongo que habrá mujeres que les gusta esto de controlar al otro con dinero o estarán las que  en realidad no le ven nada de malo a esto. En gustos, no hay nada escrito.

Pero si eres de mi gama, de las que NO quieren a un cafiche al lado, pon mucha atención a las siguientes señales que los delatan.

1-Nunca tiene plata

Cuando salen, siempre terminas pagando tú (sus excusas son varias: no tiene dinero, se le quedó la billetera en la casa, su tarjeta está bloqueada, algo malo pasa en el sistema que su tarjeta no pasa, que no anda con efectivo pero que después te lo de vuelve, cosa que nunca pasa).

2-Quiere que sacar créditos pero con tu nombre

Empieza a pedir que saques créditos a tu nombre (porque él no puede porque no puede acceder a un crédito, porque no cumple con los requisitos para un crédito o porque tiene una pésima reputación crediticia por lo que nadie en su sano juicio le daría un crédito, bueno, nadie excepto tú que se lo darás y terminas pagando cada puta cuota).

3-Se molesta cuando le hablas de dinero

El cafiche odia hablar de dinero, de cuánta plata te debe, de las cuentas que debe pagar, de las deudas que tiene que saldar. El cafiche, por lo general, tiene una relación enferma con el dinero, dicho de otro modo, gasta más de lo que gana. Por ende, el ítem dinero, siempre será un tema entre ustedes.

4-No tiene ningún pudor de que le pagues todo

El hombre cafiche no tiene ni una pizca de vergüenza o de orgullo a la hora que llega la cuenta, es más, hará sentir como que eso te corresponde a ti, ya que él, con su sola presencia, está haciendo demasiado por ti.

5-Sus invitaciones son mulas

Siempre está motivado para ir al cine, a comer, al teatro, a bailar, a tomarse un trago, etc, te invita y súper bien, pero cada vez que llega la cuenta, se le olvida que él te invitaba y terminas pagando tú.

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